Familia y crianza

Cómo criar a tu hijo según su temperamento

Lo que funciona con un hijo no siempre funciona con el otro. Conocer el temperamento de cada uno te ayuda a formar su carácter sin apagar su forma de ser.

· 2 min de lectura

Si tienes más de un hijo, seguramente ya lo notaste: la misma frase que corrige a uno hace llorar al otro. El mismo castigo que funciona con tu hija mayor no le hace ni cosquillas al menor. No es que estés fallando: cada hijo tiene un temperamento distinto.

«Instruye al niño en el camino que debe andar, Y aun cuando sea viejo no se apartará de él.»

Proverbios 22:6 NBLA

Una lectura de este versículo es formar al niño «según su camino»: conforme a su forma de ser. No se trata de cambiar su temperamento, sino de ayudarle a desarrollar un buen carácter a partir de él.

El hijo sanguíneo

Cómo es: alegre, conversador, sociable y espontáneo. Hace amigos en cualquier parte, pero le cuesta terminar lo que empieza.

Necesita: afecto, atención y que lo celebren.

Cómo formarlo:

  • Rutinas sencillas y divertidas para el orden (tablas de estrellas, canciones).
  • Celebra cuando termina algo, no solo cuando lo empieza.
  • Enséñale a escuchar sin interrumpir, con paciencia y juegos.

Evita: ridiculizarlo o ignorarlo como castigo; para él es lo más doloroso.

El hijo colérico

Cómo es: decidido, fuerte, independiente y mandón. Quiere hacerlo todo «solo».

Necesita: retos, logros y cierta autonomía.

Cómo formarlo:

  • Dale opciones limitadas: «¿Te pones la camisa azul o la roja?». Así siente que decide sin pasar por encima de tu autoridad.
  • Sé firme y constante con los límites; si cede una vez, lo intentará siempre.
  • Enséñale a pedir perdón y a ser amable con los más débiles.

Evita: las luchas de poder a gritos. Mantén la calma y la firmeza.

El hijo melancólico

Cómo es: sensible, ordenado, creativo y perfeccionista. Se toma todo a pecho.

Necesita: comprensión, tiempo y seguridad.

Cómo formarlo:

  • Anticípale los cambios; las sorpresas le generan ansiedad.
  • Corrígele con suavidad y en privado: una crítica dura le marca por días.
  • Enséñale que equivocarse es parte de aprender.

Evita: las comparaciones con sus hermanos y las burlas sobre sus emociones.

El hijo flemático

Cómo es: tranquilo, obediente, amable y paciente. Es fácil de criar, pero le cuesta tomar iniciativa.

Necesita: paz, ánimo y que lo tomen en cuenta.

Cómo formarlo:

  • Pregúntale su opinión directamente; si no, nunca la dará.
  • Dale responsabilidades concretas con fechas.
  • Anímale a intentar cosas nuevas, a su ritmo.

Evita: presionarle con gritos o dejarle de lado porque «no molesta».

Y tú, ¿qué temperamento tienes?

La crianza no solo depende del temperamento del hijo, sino también del tuyo. Un papá colérico con un hijo melancólico, o una mamá sanguínea con una hija flemática, tienen dinámicas muy particulares. Nuestro reporte padre/madre e hijo/a compara a ambos y da consejos para los dos lados.

«Y ustedes, padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en la disciplina e instrucción del Señor.»

Efesios 6:4 NBLA

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Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.NBLA.com. Este artículo es de carácter formativo y no reemplaza la ayuda profesional.

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